Preguntas que aparecen antes de contratar un formato
Estas son las dudas que más se repiten cuando alguien nos escribe para pedir un acompañamiento. Las respuestas son directas, sin vueltas legales ni promesas de resultado. Si tu caso no entra en ninguna, escribinos y lo vemos juntos.
¿Cómo elijo entre una consulta puntual y un acompañamiento mensual?
La consulta puntual sirve cuando ya tenés una decisión sobre la mesa: un precio que no cerrás, un socio con el que no sabés cómo repartir tareas, una idea que querés bajar a papel antes de invertir. En una o dos sesiones se ordena el problema y salís con un plan concreto. El acompañamiento mensual tiene sentido cuando el proyecto ya está en marcha y necesitás revisar números, prioridades o equipo cada tanto. Si dudás, empezá por lo puntual: muchas veces alcanza.
¿Trabajan con proyectos que recién arrancan o solo con pymes armadas?
Con los dos. La diferencia está en qué miramos primero. Con un proyecto que recién empieza trabajamos sobre el problema, el cliente y el primer mes de caja. Con una pyme que ya factura, el foco suele estar en márgenes, procesos o roles que quedaron desordenados con el crecimiento. No pedimos plan de negocio de veinte páginas ni proyecciones a cinco años. Pedimos que puedas contar qué vendés, a quién y con qué plata contás hoy.
¿Qué incluye una revisión de precios y cómo se aplica?
Se miran tres cosas: tus costos reales, lo que cobra alguien que hace algo parecido y lo que el cliente ya está pagando por una solución similar. Con eso armamos un rango, no un número fijo, y definimos qué vas a probar primero. Después revisamos cómo comunicarlo sin perder clientes. El límite es claro: no fijamos precios por vos, te damos el criterio y los números para que decidas. La prueba real la hacés vos en el mercado.
¿Cómo se usan las plantillas y los resúmenes de libros?
Las plantillas son hojas simples: una para el problema, otra para el cliente, otra para el primer mes de caja. Se completan a mano o en una planilla, y sirven para no perder de vista lo importante cuando aparece la urgencia del día. Los resúmenes de libros de gestión los usamos como disparadores en las sesiones, no como recetas. No vas a encontrar jerga de consultora ni frameworks con nombre propio. Sí vas a encontrar ejemplos de barrio y de oficina que se entienden rápido.
¿Qué pasa si los números no acompañan a mitad de camino?
Es lo más común y está contemplado. Cuando el proyecto no cierra, revisamos qué se puede recortar, qué se puede postergar y qué conviene soltar. A veces la decisión es achicar, a veces cambiar el cliente objetivo y a veces frenar. No vamos a insistir con una idea que no da. Preferimos que salgas con un criterio claro para decidir, aunque la decisión sea parar. Eso también es parte del trabajo.